Este 11 de mayo del 2013 vuelve el ya mítico LIVEFEST en su tercera versión con un especial que juntara a las 2 mejores bandas del rock latino.

Esta vez Soda Stereo encarnados por su tributo oficial PROFUGOS y LOS PRISIONEROS de Claudio Narea y Miguel Tapia. Harán revivir la histórica rivalidad entre las que son consideradas las mejores bandas del rock latino de todos los tiempos.
Después de que bandas nos demuestren todo su talento con shows que seguramente no dejara a nadie indiferente se viene la post fiesta junto a grandes VJ, que como siempre recorrerán las mejores canciones bailables de las ultimas 3 décadas hasta las 5:00 am.

11 MAYO 22:30 HRS
EX OZ CHUCRE MANZUR

EN VIVO!!!
PROFUGOS TRIBUTO OFICIAL SODA STEREO
LOS PRISIONEROS // con CLAUDIO NAREA Y MIGUEL TAPIA

POST FIESTA HASTA LAS 5:00 AM

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HISTORIA DEL UNA RIVALIDAD
A mediados de los 80’, cuando las canciones del Rock Latino copaban toda la programación de las radios chilenas, la rivalidad entre el grupo nacional Los Prisioneros y el trío argentino Soda Stereo sacaba chispas en el ambiente musical de la época.
El sonido crudo y las letras ácidas de Los Prisioneros competían en Chile con la atmósfera suntuosa y refinada de las canciones de Soda Stereo. Adivine, ¿quién ganó la pulseada?

Gran parte del enfrentamiento entre los dos emblemáticos grupos era alimentada por Jorge González, vocalista del grupo chileno, quien se quejaba en cada entrevista por las facilidades que tenía Soda Stereo y el resto de los grupos argentinos para conseguir equipos de sonidos para los conciertos en vivo, desfilar por todos los programas de televisión y conseguir jugosos auspicios comerciales.

González no dejaba de tener razón. Mientras Gustavo Cerati y compañía eran programados en todas las radios FM, tocaban en el programa “Martes 13”, salían en portadas de revista como “Súper Rock”, “Vea” y “TV Grama” y eran contratados más tarde para tocar en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, Los Prisioneros eran olímpicamente ignorados, en gran parte por razones políticas.

No eran tocados en algunas radios de gran audiencia (como la Concierto) y tampoco eran invitados a programas de los canales grandes, como el mismo “Magnetoscopio Musical”, sin mencionar que tampoco fueron contratados para ir a Viña, pese a que todo el mundo los pedía a gritos.

En la radio Galaxia FM, la más popular por ese entonces, entretanto la competencia ardía. En el mítico programa “Usted lo pidió”, donde los mismos radioescuchas programaban las canciones que se tocaban, el locutor Juan Carlos Gil llevaba todos los días un auténtico conteo de qué grupo era el que llevaba más canciones tocadas. “Los Prisioneros, 14; Soda Stereo, 13”, decía por ejemplo Gil en un momento del programa, como si se tratara de un partido de fútbol.

Los mismos Prisioneros tampoco hacían gran cosa por apaciguar los ánimos. Mientras el guitarrista Claudio Narea alababa las letras comprometidas y sociales de su compañero Jorge González, criticaba al mismo tiempo la letras de “un grupo argentino con peinados raros que sólo saben cantarle canciones a las telarañas o cosas así”, en referencia a la canción “Imágenes Retro” de los Soda. El mismo Jorge González, quien había motejado en una entrevista a Charly García como “el Phil Collins de América del Sur, un tipo super fome”, escribió la irónica canción “El es mi ídolo”, en clara alusión a Gustavo Cerati.
Lo más curioso del asunto es que años más tarde se comentó que los Soda, cuando llegaron por primera vez a Chile, habrían escuchado con mucho agrado canciones de Los Prisioneros, manifestando su intención de reunirse con ellos. Sin embargo, al enterarse que el trío sanmiguelino hablaba pestes de ellos, habrían reculado en su decisión.
Con el paso del tiempo fue menguando la rivalidad. Claudio Narea abandonó el grupo en 1989 -no grabó el disco “Corazones”, el último de Los Prisioneros- y Soda Stereo, antes de su separación en 1997, sacó después del LP “Signos” cuatro excelentes discos.
Jorge González, finalmente, en el libro “Maldito Sudaca” (2005), del escritor chileno Emiliano Aguayo, admitió con mucha nobleza que la “mala onda” que sentía por los argentinos ocultaba en el fondo una gran admiración: “Yo siempre admiré a Gustavo Cerati, a Charly Alberti y a Zeta Bossio, porque eran unos capos. Lo que pasa es que les teníamos envidia, porque ellos nos volaron la raja. Ellos fueron famosos en toda Sudamérica y nosotros queríamos ser eso y no lo fuimos. [...] sencillamente nos volaron la raja, porque eran mejores que nosotros”.

Pese a las palabras de González, esta verdadera lucha de titanes tiene un salomónico empate, ya que ambos grupos hoy están disueltos pero más vivos que nunca que en la memoria de los que vivieron esa época.